Había estado especializado en instrumentos de dibujo. Todos los tiralíneas que habían salido de sus expertas manos eran una obra de arte que relucía, con su acero plateado, sobre el terciopelo azul del estuche. Eran útiles perfectos que trazaban una línea suave, elástica y segura al mismo tiempo, perfectos en su exactitud, ya que conservaban la tinta china hasta la última gota sin peligro de que manchara. Allí donde se cultivara el dibujo técnico como arte, se le conocía, a él y a sus productos. Y tenía una clientela fija entre los dos mil estudiantes que frecuentaban la gran escuela técnica ducal en cuyas cercanías había instalado su tienda y su taller. Sus ingresos parecían seguros y los ahorros, cada vez mayores, parecían prometerle una vejez tranquila y sin problemas. Claro que faltaba todavía mucho tiempo para llegar a ella. llegir més »
Lectures 2013… so far!
IMPRESCINDIBLES
Abel Sánchez de Unamuno / Visión de los vencidos de VVAA / Molloy de Beckett / Hebras de sol de Célan / Personae de Pound / Una temporada en el infierno de Rimbaud / Edipo rey de Sòfocles / Critón de Plató / La filosofía en el tocador de Sade / Trilogía de Auschwitz de Levi
I TAMBÉ…
Todo se desmorona d’Achebe / Poemes civils de Brossa / El desperfecto de Dürrenmatt / Si una noche de invierno un viajero de Calvino / Una mirada a la oscuridad de Dick / Relatos de Akutagawa / Sarajevo de Sarajlic
LA PESTE
VILA-MATAS
“Abel Sánchez” de Unamuno. Fragmento
“¡Ojalá nunca hubiera vivido! – digo con aquel Caín. ¿Por qué me hicieron? ¿Por qué he de vivir? Y lo que no me explico es cómo Caín no se decidió por el suicidio. Habría sido el más noble comienzo de la historia humana. Pero, ¿por qué no se suicidaron Adán y Eva después de la caída y antes de haber dado hijos? ¡Ah, es que entonces Jehová habría hecho otros iguales y otro Caín y otro Abel! ¿No se repetirá esta misma tragedia en otros mundos, allá por las estrellas? Acaso la tragedia tiene otras representaciones, sin que baste el estreno en la tierra. Pero, ¿fue estreno?”
Lectures 2012: Greatest Hits
Especial Hermann Broch
” (…) las obras supremas de la razón humana están tan lejos de lo que hace a la humanidad del hombre como las causas primitivas de su sangre y de su ser carnal, ambos ámbitos prohibidos, que marean y llevan al engaño, que se tocan en el punto donde está lo menos sagrado, pues matar desde el paganismo de la sangre o matar desde el paganismo de la técnica es lo mismo; es que el paganismo necesita de la muerte para existir. Sólo en el centro de nuestro ser se halla lo sagrado, lo sagrado de nuestra vida, de esta vida tan breve que se acorta noche ras noche, que no es éxtasis ni máquina, sino un crecimiento que florece, que se va abriendo como se abren las hojas, un proceso de crecimiento que va desde la oscuridad hacia la oscuridad, desde lo que aún no ha nacido a lo que aún no ha nacido, un renacer, en el centro de nuestro ser los árboles son abrazados por el cielo y sopla el tiempo, como un suave viento mensajero que se desplaza de aquí para allá entre las infinitudes, entre aquellas de las que él viene y aquellas hacia las cuales fluye, y que nos lleva un breve tramo como el viento arrastra una hoja de otoño, para que, convirtiéndonos en mensajeros de nosotros mismos, vislumbremos el sitio de donde provenimos y donde ocurrió nuestro despertar y el sitio al que nos dirigimos y donde habremos de perecer. Sólo en el centro de nuestro ser está el saber, el saber sobre lo que el hombre necesita para ser un hombre, el saber sobre su humanidad y su cultura, el saber piadoso que es el saber de la cultura (…) el queno es ni un saber de la sangre ni un saber de la técnica, sino el saber del hombre sobre sí mismo. En el centro de nuestro ser, sólo en el centro, no en el oscuro éxtasis de sus límites, ni en el arrebato de nuestro origen primitivo ni en el arrebato de la técnica, sino en nuestro mismo ser es que lo divino habita en nosotros.”
El maleficio
Hermann Broch
Give me all your luvin’: Entre Madonna y Lady Gaga
“Open your heart to me baby
I hold the lock and you hold the key
Open your heart to me darling
I’ll give you love if you turn to key”
El tema del amor (dado, recibido, homosexual, interracial, insatisfactorio, masoquista) es una imagen recurrente en la historia del pop, y es algo que en particular en la figura de Madonna ha sido coloreado con todos los tintes posibles con el objetivo de ofrecer distintas versiones de una misma idea, siempre bajo la bandera de lo bienpensante y lo cool – lo que se suele tomar como “la izquierda” en la esfera de lo político – y con ritmos adictivos con los que los españolitos de pro, que no entendíamos nada de inglés, podíamos al menos bailar e intentar imitar la voz y el tono de nuestra señora Madre. La Vero Ciccone, uno de los primeros hitos que convirtió el discurso de lo posmoderno (como una nueva revisión de lo actual – modernísimo) en márketing puro y duro, ha sabido transitar por las vías abiertas en la década anterior por David Bowie, Donna Summers y tantas otras figuras del pop-rock-disco para crear un mito a partir de lo que no era nuevo ni especialmente irresistible, pero que parecía muy rompedor en su momento, o que por lo menos en la figura de esa italoamericana de pintas a veces un poco estrambóticas parecía lleno de significado.
Análisis de “INLAND EMPIRE” en Détour
Caminos en el cine
Escribir sobre cine es parecido a escribir sobre los modos de escribir sobre cine. Esto es: los cambios experimentados por el cine – a nivel formal, a nivel de contenidos, a nivel de márqueting, etc.- sólo podrán ser expresados en cuanto a tal, en cuanto a cambio, si se encuentra una manera de hablar de ellos que sea diferente a la anterior. Creo fervientemente en la incomunicabilidad entre lenguajes, en la separación esencial entre unas y otras maneras de crear. El cine es cine, y la escritura sobre cine es otra cosa. Por lo tanto, la manera de expresar o incluso explicar los cambios experimentados en el modo de hacer películas tiene que encontrar su paralelo, su alegoría incluso, en el modo de hablar de cine. No se puede olvidar, sin embargo, que cada lenguaje se rige por sus propias normas, y lo que sirve en la gran pantalla no funciona en la página escrita y viceversa. Se trata de establecer puentes entre esferas independientes que no dejan de rodar.









